En cumplimiento con la Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información le recordamos que al navegar por este sitio web está aceptando el uso de cookies propias y de terceros que recogen información sobre su navegación para mostrarle publicidad relacionada y recopilar datos analíticos. Acepto | Más información

 

¿Quién alguna vez no sufrió una descarga al tocar el coche?

Nuestro cuerpo acumula carga eléctrica (como consecuencia de caminar por ciertas superficies, el roce de la ropa sobre nuestro cuerpo, etc.) que puede generar cierta corriente eléctrica y que al tocar algo metálico recibamos lo vulgarmente conocido como “calambrazo” o “patada”.

Esto por si solo no presenta un peligro y mucho menos un problema, solo que es una sensación desagradable, pero que podrá llegar a cansarnos si ocurre toda vez que tocamos una puerta o algo de metal. Una ley no escrita dice que si nos ocurre una vez, nos volverá a ocurrir.

Este tipo de descargas pueden llegar a ser de cierto peligro si su nivel es alto (no muy frecuente) o puede generar una chispa que inflame el vapor emanado del combustible, lo que ya seria peligroso.

Algunas petroleras, como Schell, explican que puede existir cierto riesgo si tenemos una carga de electricidad estática en nuestro cuerpo, al momento de abrir el depósito y si tocamos la superficie metálica, podríamos generar una chispa y ocasionar que los gases que emanan del depósito se inflamen.

Esta es la misma razón por la que no se nos permite hablar por móvil en la estación de servicios, utilizar algún tipo de control a distancia, que dejemos las luces o el equipo de audio encendido.

¿Qué hacer para evitar el calambrazo?

Existen ciertos trucos para evitar la transferencia de carga estática. ¡Atención! Solo para evitar el calambrazo. En la estación de servicio debemos asegurarnos de cumplir con las indicaciones y en lo posible dejar en manos del personal de la estación el suministro de combustible.

Abrir la puerta, y tocar el techo del coche unos segundos.

Salir del coche sin soltar la parte metálica de la puerta (agarrado a la puerta).

Cerrar la puerta con la rodilla.

Poner algo colgando que toque ligeramente el suelo (su uso está prohibido).

No utilizar materiales sintéticos en la ropa, o chanclas de espuma.

Rociar la puerta y la tapicería con un spray anti-estático.

Utilizar una pulsera antiestática específica que venden en las ferreterías (esto ya es extremo)

 

¡Síguenos en FaceBook! ¡Síguenos en Twitter! ¡Síguenos en FriendFeed!




© 2006 - 2015 . Todos los derechos reservados . Marca Registrada - Condiciones Generales de alquilercoche.ws